029 · Cartas al Cielo

Proyecto

Dispositivo para el duelo

1. Destellos: negación. La obra se expone en espacio abierto. El espectador, al pasar, contempla una envolvente vibrante de 5,3 metros de altura, que emite destellos incesantes. Al aproximarse, descubre un cilindro animado, compuesto por 12 cintas verticales que forman 12 cadenas de buzones acabados en un material especular y que, al girar lentamente de arriba abajo, cada una a diferente ritmo, llaman su atención. Se aproxima a la pieza.

2. Acceso: miedo. En uno de los laterales, se ubica el acceso: una apertura que cubre toda la altura de la pieza y que completa la envolvente cilíndrica mediante una gran puerta doble que se abre de forma automática al detectar la presencia del visitante, invitándole a entrar. En el umbral, se afronta el miedo y la tristeza.

3. Acompañamiento: aceptación. El exterior del artefacto contrasta con el ambiente interior, donde las paredes abrigan un espacio íntimo. El lento pero incesante movimiento de las cintas de buzones acompaña silenciosamente al visitante. Sus reflejos destacan sobre una envolvente solemne, una tela que cubre el perímetro ocultando los mecanismos y construyendo una atmósfera recogida.

4. Carta: despedida. La parte superior queda abierta, lo que permite contemplar el cielo que corona el espacio, justo donde terminan los buzones. Dentro hay una mesa pequeña y ligera en la que se puede redactar una carta. Para completar la despedida, sólo queda cerrar el sobre y aguardar a que pase el buzón que tiene inscrita la fecha del aniversario del fallecimiento para echar la carta.

5. Salida: futuro. Una vez enviada la carta, se abandona el dispositivo de duelo para reconectarse con el día a día y establecer nuevos apegos. Mientras, las cintas, las cartas y las despedidas seguirán rotando.

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