057 · Insider

Proyecto

¿Qué ocurre tras las ventanas de los edificios de las ciudades?

1. La ventana indiscreta. Llegas a casa, abres la puerta y estás otra vez en la calle. Todas las acciones de estas pequeñas viviendas transcurren en un único espacio que mira a la fachada de un edificio que ha aparecido de repente en el cuarto de estar. Tras las ventanas puede pasar cualquier cosa.

No hay fuera ni dentro. Todo es continuo.

2. La casa es un terminal. Las infraestructuras de las ciudades terminan en las casas y configuran el confort de los espacios domésticos. La tecnología atraviesa las ciudades y, en el camino, se espacializa en las casas. La casa es un terminal.

No hay dentro ni fuera. Todo es continuo.

3. El mando a distancia. Una serie de dispositivos traducen los consumos energéticos de cada vivienda en códigos espaciales y cromáticos. Los espacios domésticos son espacios políticos. La casa es el escenario en el que se construye la conciencia energética. Pero, además, la casa es un mando a distancia desde el que se gobierna el continuo socio-técnico.

Desde dentro, participamos fuera.

4. Espacio relacional. Cada vez que se accede o se abandona la vivienda, los usuarios dejan un rastro efímero en el acceso. El acabado fotoluminiscente registra el paso de los usuarios por este pequeño espacio que articula ambas viviendas y que aloja algunas de las funciones comunes. Cuando la luz se apaga automáticamente el espacio brilla durante un tiempo, lo que permite a los habitantes dejarse recados como “ya estoy en casa” o “salgo un rato”.

Mensajes vaporosos en los espacios comunes.

volver