066 · JF·Kit House Br

Proyecto

Y 1... y 2... ¡Calentando!: estirando & flexionando imaginarios sostenibles

Concebida como una “casa del futuro” experimental, la Jane Fonda Kit House se aparta de aquellas grandes visiones arquitectónicas que pretendían ofrecer modelos deseables o normativos, para proponer en su lugar un artefacto retórico que persigue interrogar modelos hegemónicos y aceptados de sostenibilidad y arquitectura “verde”.
La JF-Kit House virtualiza la visión de un futuro posible donde los ciudadanos producirán parte de los requerimientos energéticos de sus espacios domésticos mediante sus propias actividades físicas. La casa lleva este modelo a su extremo para así explorar algunos de los efectos perversos y grotescos de dicho modelo, así como algunas de sus inesperadas potencialidades.

Esta exploración tiene lugar en cuatro escalas de sostenibilidad estrechamente interconectadas. En primer lugar, la JF-Kit House explora la escala urbana, ofreciendo un modelo de estructura parasitaria totalmente autosuficiente, off-the-grid, e infinitamente replicable, que puede ser acoplada a cubiertas o fachadas existentes (como la propia terraza del CIVA). De esta manera, la JF-Kit House virtualiza la visión de un futuro donde se aumenta la densidad urbana mientras se optimiza el consumo de energía mediante la invasión de dichos parásitos. En segundo lugar, el prototipo explora la escala arquitectónica de la sostenibilidad investigando cómo criterios de eficiencia energética pueden ser incorporados en la propia práctica arquitectónica—por ejemplo, a través del diseño de la casa como una unidad activa de producción energética. En tercer lugar, la JF-Kit House investiga la escala económica de la sostenibilidad ofreciendo un modelo para “descajanegrizar” los patrones de consumo energético domésticos a través del empleo de diferentes dispositivos de visualización y monitorización (como los medidores de “smart energy” u otros dispositivos de ahorro energético); las comunidades de energía creadas a través de redes sociales; o mediante la implementación de las “hipotecas energéticas” que emplearían los ahorros obtenidos de la producción doméstica de energía para descontarlos de la hipoteca de la vivienda. En cuarto y último lugar, la casa afronta la a menudo ignorada escala socio-cultural de la sostenibilidad, revelando cómo las tres escalas previas resultarán ineficientes mientras que no se vean acompañadas por la inscripción de un nuevo conjunto de hábitos y prácticas en el cuerpo político. La casa lleva la metáfora del cuerpo político hasta su extremo para mostrar cómo la consecución de futuros sostenibles requiere de la producción de nuevos cuerpos: cuerpos han de ser movilizados productivamente dentro del espacio doméstico como agentes activos de los procesos de producción energéticos.

...Y 3... y 4: rutinas de entrenamiento doméstico para un nuevo cuerpo político

La JF-Kit House revela el cuerpo en su dualidad de punto de paso crítico y campo de batalla central en la articulación de futuros sostenibles. Llevando la centralidad del cuerpo al extremo, la casa ofrece un modelo irónico de ciudadanía para organizar futuras sociedades sostenibles: el “modelo de ciudadanía de Jane Fonda”, que define al ciudadano ideal como aquél individuo que puede satisfacer todas sus necesidades domésticas a través del ejercicio físico. Mediante la radicalización de este modelo, la JF-Kit House pretende abrir un debate sobre el tipo de cuerpos que se asumen como necesarios para participar políticamente así como para el adecuado funcionamiento de las economías sostenibles. En concreto, la JF-Kit House nos pregunta: ¿qué tipos de cuerpos son aquellos que se imaginan para llevar a cabo las promesas de aquellos futuros sostenibles? ¿Qué tipos de infraestructuras domésticas se requieren para producir dichos cuerpos? ¿Cuáles son los nuevos rituales, prácticas y hábitos domésticos que deberán ser inscritos y activados por dichos cuerpos? Y lo que es más importante: ¿Qué cuerpos son excluidos de participar en dichos futuros sostenibles y sus promesas?

A través del entendimiento del hogar como uno de los espacios clave donde el cuerpo político es continuamente construido y reconstruido, la JF-Kit House nos invita a ir más allá de aquellas distinciones modernas que separaban lo público de lo privado, o las acciones políticas de las prácticas cotidianas. La JF-Kit House concibe un futuro en el que el espacio privado del hogar se ve transformado en un espacio político sui generis, es decir, en un lugar donde es posible particpar en proyectos políticos de mayor espectro, como el proyecto de una sociedad sostenible o las economías de bajo consumo, a través de prácticas y decisiones aparentemente mundanas. Y lo hace, por ejemplo, al mostrar cómo dispositivos domésticos cotidianos (como un “mobiliario de fitness doméstico”) puede ser empleado de manera productiva para activar la conciencia acerca de los costes energéticos y económicos involucrados en las actividades cotidianas (como cocinar, ver la TV, regar las plantas, balancearse en una mecedora o trabajar en casa) y para inducir con ello otras formas de consumo y comportamientos políticos.

En tanto que ejercicio experimental en el inexplorado campo de la arquitectura teratológica, la JF-Kit House no pretende ofrecer el consuelo que ofrecen las promesas utópicas, ni el confort de los modelos normativos. Simplemente pretende crear una monstruosidad plausible a través de un prototipo polémico para extender la esfera del cuerpo político más allá de sus tradicionales marcos y formatos. La naturaleza irresuelta, y quizá irresoluble, de las preguntas que la casa plantea, constituye el espacio polémico donde la práctica política democrática tiene lugar, y donde una práctica arquitectónica crítica puede ser desplegada para generar (y, especialmente, imaginar) ficciones habitables y formas prácticas de ser y habitar en comunidad.

Texto: Fernando Domínguez Rubio (Marie Curie PostDoctoral Fellow, NYU & Centre for Research on Socio-Cultural Change)

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